(Blog delaJusticia) (10/04/2018) . Algo tan elemental ha tenido que recordar el Supremo, saliendo al paso de un caso pintoresco.
La Secretaria de Estado de Seguridad tenía que adjudicar la construcción de dos patrulleras para la Guardia Civil, y la solvencia técnica exigida en el pliego pasaba porque los licitadores acreditasen haber suministrado con anterioridad alguna embarcación “destinada a fin similar”. Así que la mesa de contratación consideró debía considerarse solvente una empresa que suministro una potente embarcación de recreo, puesto que el...[...]